• Un grupo de expertos en hospitalización domiciliaria explica los requisitos que debe cumplir un paciente con coronavirus y los criterios orientativos que debe tener en cuenta el personal sanitario para derivarlo a la atención hospitalaria en sus hogares o lugares habilitados para ello, como hoteles o residencias

Madrid, 9 de abril | La emergencia sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus ha desbordado el sistema sanitario español y ha colapsado los hospitales de muchas regiones de España. Por ese motivo, un grupo de expertos en Hospitalización a Domicilio (HAD), coordinado por el Dr. Abel Mujal, ha elaborado un artículo científico en el que se especifican los requisitos que debe cumplir un paciente con COVID-19 y los criterios orientativos que debe tener en cuenta el personal sanitario para derivarlo a la atención hospitalaria en sus hogares o lugares habilitados para ello, como hoteles o residencias. El objetivo de esta derivación es aligerar la presión que sufren los centros hospitalarios y destinar sus camas a los casos más graves.

Por regla general, para que un paciente que padezca cualquier enfermedad reciba atención hospitalaria a domicilio debe cumplir con tres requisitos fundamentales: que el proceso asistencial se pueda dispensar en su casa con todas las garantías sanitarias, que el paciente y sus potenciales cuidadores acepten voluntariamente el ingreso en HAD y la existencia de una persona (familiar o contratada) que sea identificada como cuidadora principal y apoye al personal sanitario en tareas como el cuidado directo del paciente (alimentación, aseo, etc.) o la administración y seguimiento de la medicación oral, entre otros.

En este sentido, los pacientes que presenten una neumonía leve o moderada por COVID-19 son susceptibles de recibir atención hospitalaria a domicilio. No obstante, para que su ingreso en HAD sea posible deben cumplir con una serie de requisitos adicionales a los ya mencionados, establecidos por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social para esta enfermedad:

  • La vivienda en la que se lleve a cabo la atención domiciliaria debe disponer de una estancia bien ventilada y que se pueda dedicar de forma específica al aislamiento del caso, con posibilidad de designar un baño para uso exclusivo del paciente o, en su defecto, deberá ser limpiado con lejía doméstica tras su uso.
  • Disponibilidad de un teléfono que garantice la comunicación permanente con el personal sanitario hasta la resolución de los síntomas.
  • En la vivienda no deben convivir personas en condiciones de salud vulnerables, tales como pacientes de enfermedades crónicas, inmunodeprimidos, embarazadas, personas de avanzada edad o con deterioro funcional.

Entre los requisitos establecidos por el Ministerio de Sanidad también se estipula que los pacientes cuyas viviendas no reúnan estas condiciones podrán ser atendidos por las unidades de HAD en lugares específicamente habilitados para ello por las administraciones sanitarias correspondientes, como hoteles o residencias, siempre que se desarrollen bajo los protocolos adecuados.

El artículo coordinado por el Dr. Mujal, denominado ‘Derivación a hospitalización a domicilio de pacientes con infección por COVID-19’ y publicado en la revista Hospital a Domicilio, también indica los criterios orientativos para decidir qué pacientes pueden ser ingresados en hospitalización domiciliaria. En este sentido, cabe distinguir entre dos casos: el de los pacientes ingresados por neumonía por COVID-19 que presenten buena evolución y el de la evitación del ingreso.

En el primer caso, los pacientes que podrán pasar a la hospitalización a domicilio son aquellos que presenten una buena evolución clínica (FC <100 x ‘, FR <24 x’, descenso de fiebre y defervescencia clínica), una saturación O2 basal> 90% o igual a la previa a la infección, sin deterioro del nivel de conciencia y con una mejoría analítica (linfopenia, PCR y biología hepática).

Por otra parte, podrán ingresar directamente en HAD desde el servicio de urgencias los pacientes con neumonía leve o moderada (CURB<2, Sat >90%) sin factores de riesgo (HTA, DM, obesidad, EPOC, cardiopatía isquémica, inmunosupresión, edad>60 años), aunque se podrán valorar de forma individualizada pacientes con factores de riesgo con cuadro de infección respiratoria alta (sin infiltrados neumónicos) para los que, por situación de especial fragilidad, se desestime el seguimiento sólo por Atención Primaria.

Asimismo, el artículo recoge una serie de medidas de protección para los sanitarios que deban tratar a pacientes con coronavirus en sus domicilios, basadas en el protocolo de Salud Pública de las diferentes comunidades autónomas.

Alta de HAD y reingreso en el hospital

En cuanto a los criterios de alta de pacientes con COVID-19 hacia Atención Primaria, los autores del artículo señalan que esta deberá producirse cuando la persona no haya sufrido fiebre durante 72 horas, haya una analítica de control con mejoría (linfopenia, PCR, D-dímero, +/- LDH y ferritina), una saturación O2 ≥ 94% y una mejoría de síntomas y del estado general.

Por otra parte, si la evolución del paciente es desfavorable en domicilio, recomiendan que el equipo de HAD valore el reingreso hospitalario.

Beneficios de la HAD en la crisis del coronavirus

‘Derivación a hospitalización a domicilio de pacientes con infección por COVID-19’ también destaca los beneficios de la Hospitalización a Domicilio en una coyuntura tan compleja como la que está viviendo España en la actualidad. En primer lugar, la HAD permite liberar camas hospitalarias para atender a los pacientes más graves, disminuye los costes de ingresos hospitalarios y de material de aislamiento.

Además, reduce el riesgo de contagio del personal sanitario, ya que los profesionales que tienen contacto con el paciente son pocos en comparación con el hospital. Algo muy importante si tenemos en cuenta que en la actualidad hay más de 20.000 trabajadores de la salud contagiados en España.

Asimismo, el paciente recibe un trato más personalizado y se le proporciona mayor intimidad, comodidad y bienestar al estar en su entorno domiciliario y cerca de sus seres queridos.

Por último, la hospitalización domiciliaria disminuye el riesgo de sufrir infecciones nosocomiales, síndromes confusionales y el deterioro funcional en los pacientes mayores durante el ingreso.

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